UNIVERSALIA ANTE REM

La escritura de Eva Yárnoz es un abismo, un abismo de figuras que miran hacia nosotros con la descuidada faz del que interpela por qué se osa molestarle. Yárnoz se habita y se deshabita en el acto previo, abriendo un espacio que es herida y amor a la herida. En esa tesitura la partitura textual se revela como un aluvión, como una torrentera de imágenes que remiten constantemente a lo que ya se ha dicho. Todo en la poesía de Yárnoz es un símbolo de un significado otro, por lo que la reconstrucción del que lee debe ser por tanto alegórica. Para afrontar esta lectura el lector debe aceptar ser la tierra en donde la erosión, el continuo golpear de los poemas de Yárnoz pueda revelar una escritura fehaciente. No existe la escritura de Yárnoz sin un lector propicio a esa erosión lenta y progresiva.

 FILIACIÓN

PREMIO FLOR DE JARA DE POESÍA 2016. En palabras de Juan Carlos Mestre: "un acto contra todas las humillaciones del lenguaje de la normalización y el poder".

Filiación es  una melodía mediumnizada, nacida del silencio del quiebre, y su filiación es la filiación de todo lo creado. Filiación del Ser, Filiación de lo Uno en sí que se diversifica en mil formas. La música de cada uno en función de cómo vibra y con qué. En ella el desamor se resuelve en una danza que quiere impregnarse de la tierra, y que se fusiona con lo creado y lo increado.

CAUCES DEL QUE TEJE

Cauces del que teje nos evoca un entramado de fuerzas invisibles que ordenan el universo, un cosmos al que sólo podrá accederse trascendiendo el reino de la mente. Toda la obra de Yárnoz es una enorme Apología de Sócrates, donde de manera reiterada se nos recuerda que sólo desde el no saber la realidad podrá comenzar a ser verdaderamente comprendida. La futilidad de la intelectualización de la realidad está presente a lo largo de toda su obra.